Centro América: Mujeres de pandilleros, víctimas inesperadas de la Mara Salvatrucha

“Como esposas de ellos, no nos relacionamos con lo que ellos hacen. Nosotros estamos en nuestros hogares y ellos en sus rollos”, explica María, una mujer que decidió adoptar ese nombre para no exponer su identidad real. Se sabe vulnerable por ser esposa de un miembro de la Mara Salvatrucha. “Ellos son personas educadas y no son tan criminales como muchos creen”.

Sus palabras contrastan con la realidad de Centroamérica, una región que sufre una crisis de violencia provocada por las pandillas, principalmente por la MS-13 y Barrio 18, dos grupos que nacieron en El Salvador y Honduras, respectivamente, y mantienen una disputa permanente por el dominio de lo que ellos consideran “su territorio”.

Entre balas y peleas campales, la sangre corre y muchas vidas se pierden, pero las víctimas de esta situación no son sólo los pandilleros. También sufren las mujeres que, aunque no participan de forma activa con la Mara Salvatrucha, el hecho de ser esposas de ellos las convierte en blanco vulnerable de los ataques de sus rivales.

víctimas inesperadas de la Mara Salvatrucha. *Fuente: Salvador Meléndez/Revista Factum

“Cuando nos encontramos con las mujeres de la otra organización (Barrio 18) nos dicen ‘ahí van las perras’ y somos vistas como enemigas”, explica una mujer que vive en San Pedro Sula, Honduras, y está casada con un Mara. Decidió dar su testimonio a La Prensa para darle visibilidad a su situación. “Nos pueden matar. Cuando estamos en riesgo, tenemos que avisar”.

Las novias y esposas de los miembros de la MS-13 realizan una vida normal: van a la escuela, trabajan, atienden algún negocio o se dedican al cuidado de sus hijos. No tienen tatuajes a la vista, pero algunas características las delatan. Acostumbran vestir con una marca de ropa particular y en sus bolsas o mochilas usan parches con figuras de niñas que todos los que están inmersos en el mundo de las pandillas pueden descifrar.

Los Maras que viven en Honduras son pandilleros en un territorio ajeno. Ellos pueden morir, ser detenidos y condenados a pasar varios años en cárceles de máxima seguridad o seguir en la vida del crimen. Pero sus mujeres no. Ellas sufren discriminación de la gente que no confía en ellas por creer que son igual de criminales que sus maridos, aunque ellas se cansen de explicar que son inocentes.

Víctimas inesperadas de la Mara Salvatrucha. *Fuente: Teletica.

Además son el objetivo de la pandilla rival. Son utilizadas como monedas de cambio u objetos para cobrar venganza por alguna afrenta perdida.

Cabe aclarar que sí hay mujeres dentro de la Mara Salvatrucha. Ellas sí portan armas, participan en las peleas y cometen crímenes. Pero una norma interna de la pandilla es que las novias o esposas deben estar alejadas de sus actividades.

Aún así, ellas son víctimas de la violencia en Centroamérica, mujeres que mantienen lazos afectivos con los miembros de la MS-13 a pesar de que ellos estén presos. Eso no impide que tengan visitas conyugales y busquen formar una familia con hijos. Ellas quieren mantener a sus pequeños alejados de la violencia y esperan que la realidad no las rebase.

F/culturacolectiva

 

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